Cien años de Bola de Nieve
September 26th, 2011 | 2 CommentsPublicado gracias a Enrique Méndez – Se Hace Cine
Category: Cuba, Música | Tags: Bola de NievePublicado gracias a Enrique Méndez – Se Hace Cine
Category: Cuba, Música | Tags: Bola de Nieve
Vine a Nueva York sólo para ver el concierto de Silvio Rodríguez en el Carnegie Hall. Un hecho histórico, por su carrera de poeta amoroso de la Revolución y su vida en Cuba, llena de vetos, castigos y premios. En la hora que vive la Isla, cuando Fidel Castro ha detenido todos los relojes haciendo de la vida de los cubanos una olla de presión, Silvio, ex diputado, ha pedido cambios urgentes en Cuba y una amnistía general para presos políticos.
El contexto de su gira por Estados Unidos y que el Carnegie Hall le abriera su escenario es inaudito. A una calle antes del teatro ya se veía la crispación política que desataba el artista: varias televisoras con cobertura en vivo, cuatro camionetas de la Policía para cargar gente, dos patrullas y, en la puerta, dos patrullas más, gritos a favor y en contra de Castro, malas palabras, empujones, el personal de seguridad del Carnegie Hall en el desconcierto total, los policías, nerviosos, sudando y gritando, reubicaron varias veces la fila del público porque los procastristas se habían colado entre los que compraron su boleto, para parecer que eran más. Ya la Policía había cerrado un carril de la calle para darle un espacio a un par de docenas de anticastristas que, con fotos de mártires, presos políticos y banderas cubanas, gritaban consignas contra Silvio.
Ninguno de los dos bandos entró al teatro, ninguno metió su mano en el bolsillo. Ya Silvio había vendido hacía semanas el Carnegie Hall, y cuando apareció por la izquierda del escenario, saltó el muelle de una adrenalina que inició a las 20:10 y terminó a las 22:30. Con su esposa en la flauta y un conjunto de tres cubano, guitarra, bajo y batería, Silvio Rodríguez, de 63 años, metió su aguijón en la garganta de Nueva York, con un público latinoamericano que más parecían militantes de su repertorio que simples fanáticos.
Armado con su guitarra, jeans, gorrita y medias rojas, sus primeras palabras fueron: “buenas noches, perdonen, no hablo inglés; no es una provocación, es una limitación”. Nadie creía el nivel de euforia que se estaba viviendo, por eso luego agregó, verdaderamente asombrado: “gracias a este público increíblemente entusiasta”.
Con “La Gota de Rocío”, el Carnegie Hall empezó a cantar con él hasta el final. “Están contratados”, dijo. El público no lo dejaba en paz pidiéndole canciones mientras ondeaba banderas de Cuba, de Chile, pancartas a favor de Castro, le tomaban fotos con teléfonos celulares… La gente le pedía sus canciones revolucionarias y él dedicó “Canción del Elegido”, a propósito de su cumpleaños, a uno de los cinco espías castristas confesos presos en Estados Unidos desde hace una década: “Iba matando canallas con su cañón de futuro…”.
Ovaciones como truenos para “El Necio”, “Ojalá”, “La Era Está Pariendo un Corazón”, “Sueño con Serpientes”, “Óleo de una Mujer con Sombrero”, “La Maza”… con “Unicornio” la gente empezó a golpear el piso, patadas, aplausos, gritos.
Concluyó con un inesperado bolero, “Demasiado Fácil”. Un concierto que tuvo a su mejor Silvio a guitarra limpia. Pero no había terminado el delirio: afuera, al salir, el artista cubano Geandy Pavón, había proyectado contra la fachada del teatro la foto de Orlando Zapata, quien murió como resultado de una huelga de hambre en una prisión de Cuba (Geandy vino a conocer a su padre a los 20 años, porque era un preso político en la isla). Otra vez gritos de los que salían del teatro; enfrente, junto al proyector, docenas de personas heridas en el exilio miraban la foto en silencio. Y Silvio, imagino adentro, feliz en su desconcierto por el éxito en el teatro y afuera, como escribiera él mismo, “que me perdonen por este día los muertos de mi felicidad”.
Federico Wilkins, Nueva York
Category: Música, Prensa Escrita | Tags: Silvio Rodriguez
Diana Krall
Me gusta como baja la escalera Laura Paussini en el concierto de Michael Bublé, con ese vestido negro que la acaricia y la posee y esas piernas de mármol que hacen sudar a ese niño grande que parece la mezcla de las eyecciones fecundas de Frank Sinatra y Elvis Presley. Me gusta como camina Sharon Stone en su película con Stallone, al principio cuando llega de la fiesta y se quita los zapatos. Me gusta como camina Audrey Hepburn por la vitrina de Tiffany tomando su café en vasito de cartón. También Gloria Swanson al final loca bajando la escalera confundiendo las luces de la policía con las luces del set. Así con ese estilo que muy pocas mujeres tienen entró al escenario Diana Krall anoche en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México que se llenó. Sólo verla caminar el corto tramo al piano brotó en mí ese oscuro objeto del deseo que es como mirar por un hueco, la habitación de al lado. Ante la belleza me rindo, no importa el género, o si se trata de un Cadillac “Cola de pato” o un toro. Diana Krall me eclipsó igualmente con su forma de tocar el piano como si en la punta de cada dedo le naciera un clítoris sudoroso que roza las puntas fálicas, una negra, otra blanca. Osea estoy hablando de una orgía para los oídos que alguien mal llama jazz. Su delicadeza hacia el público de voltear primero el cuello, luego girar la cintura 15 grados para estar cara a cara con todos, sólo en los momentos que cantaba con las manos posadas en sus hermosas piernas cruzadas. Anoche llegué a casa en silencio y me puse a reposar en un viejo sillón de cuero despellejado, a mi lado mi compadre Juanito el Caminante vestido de impecable azul Carlota, ninguno decía nada. Se incorporó luego otro amigo de apellido Davidoff, un Lancero mezca de hojas Millennium Blend. Los tres en plena meditación: ¿Cómo la belleza escoge a sus víctimas?
Federico Wilkins, México D.F.
Category: Música | Tags: Diana KrallAnoche Televisión Española le dió un bofetón a mi memoria dormida: “Buenas noches compañeros bienvenidos a Nocturno un programa para soñar y recordar” decía en Radio Progreso JuanRamónGonzalezRamos todas las noches a las nueve. Era la época de “Canzonissima” con Mina, y creo que de “Colorama”, para los afortunados que tenían su primer televisor en colores rusos (algún cubano me rectificará los tiempos). Mucho veíamos de la España en plena explosión musical y televisiva donde hasta el propio Salvador Dalí se prestaba para los inicios del video-clip, como verán a continuación. Hoy Rafael, Roberto Carlos y Camilo Sesto están de gira conmemorando sus 50 años de carrera. Los que crecimos con esas canciones y vimos a nuestros padres enamorarse con esa música, no podemos más que reconocer que nos estamos poniendo viejos. Agárrense de donde puedan porque van a ver ¡otra vez! a Nino Bravo, Rafaella Carrá, Las Grecas, Rocío Jurado, Julio Iglesias, Raphael, Camilo Sesto (pactó con el diablo, ¡está igualito!), Mari Trini, Mocedades, Juan Pardo, Pimpinela, Marisol, Karina, Jose Luis Perales (el morbo en persona: ¿a qué dedica el tiempo libre?), Braulio, y Jeanette, entre muchos otros. Está impresionante la selección y edición y ver el nacimiento y abuso de los efectos especiales, que hoy se han convertido en nuestros “afectos especiales”.
Federico Wilkins, México D.F.
50 Años de Canciones de Amor »
Category: Música

“Todo tiene su final, nada dura para siempre
tenemos que recordar que no existe eternidad,
como el lindo clavel solo quizo florecer
y enseñarnos su belleza y marchito perecer” – Héctor Lavoe
Leí hace poco que Facebook planea instalar un panteón en el ciberespacio, para que se envíen mensajes de recuerdos a fallecidos que “vivían” en la red social. Los regidores de Facebook están atorados en el proceso de “certificaciòn” de que ya no respiran algunos miembros. Temen una cadena de bromas de mal gusto. Sobre todo còmo puede influir un chiste de este tipo en los familiares de “falsos difuntos”.
Alemania lanzó al aire hace meses con gran éxito un canal tanatorio. Esquelas en televisión, velatorios, entierros, llantos y cremaciones en vivo. Imaginen algo parecido en la provincia mexicana con alaridos de lloronas rentadas. Un reality que te pone los pelos de punta. Si Endemol se entera, lo registra.
La versión digital mexicana de “El universal”, también abrió un apartado para tan macabra cobertura. Como apenas están empezando, comenzaron con algunas biografías amarillas de muertos célebres. Hay que esperar se acumulen los cadáveres frescos que crecen en estas fiestas por culpa de tanto borracho al volante.
En “Manual de la gente bien” (cito de memoria) Guadalupe Loaeza describe como al actualizar la agenda telefónica por año nuevo pasamos de lo tedioso a lo amargo cuando descubrimos el teléfono de un muerto.
Ella da como opción pasar un bolígrafo-corrector blanco encima del nombre.
Ocurre que muchos vivos se apartan de nuestras encrucijadas y ya no devuelven las llamadas. Amigos comunes preguntan por ellos y uno no sabe que responder porque ya le pasamos la tinta blanca encima de su nombre.
Están como muertos.
Para estar a la moda he sacado del cajón de las fotos unos cuantos de mis muertos-vivos y contrario a facebook no dejaré ningún mensaje de recuerdo, sino un puñado de canciones fúnebres a escoger por cada quien.
“Las favoritas del Doctor Kevorkian” (Terapia Musical Tanatóloga -nada que ver con Tongolele) - Continuar »
Category: Medios, Música | Tags: Betty Pino, Fáez, Guadalupe Loaeza, Héctor LavoePara verlo otra vez, una y mil veces. ¡Ojalá sea el espíritu que nos llene en este 2010!
Happy People Dancing on Planet Earth – Credit: Matt Harding & Melissa Nixon

Eternal Moonwalk – Un tributo a Michael Jackson
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El ataque cardíaco lo sorprendió ayer mientras se ejercitaba
“Está bien y echando broma”, respondió aliviado, Oswaldo Ponte, ayer a las 3:00 p.m., cuando el equipo médico del doctor Alexis Bello, le garantizó que el estado de salud de Oscar D’ León -quien había ingresado al Urológico San Román, una hora antes, presentando un cuadro de infarto-, era estable. - Continuar »
Category: Música | Tags: Oscar D'LeónEsta mañana he tropezado con la mala noticia de que Oscar D’León ha sufrido un segundo infarto. Para los cubanos es muy querido, y nunca olvidaremos cuando cayó del cielo con una traje de flecos blancos, como una bendición después de la verguenza de Tortoló en Granada. De “todo corazón”, ojalá se recupere este gran salsero. A cinco meses del primer infarto fuí a verlo al Maraca, y escribí una crónica para Reforma. Yo estaba pegado al escenario disfrutando del venezolano enérgico y espléndido. Recuerdo que una chica transmitía el concierto por teléfono, y Oscar de León le pidió el celular y le improvisó unos versos a quien escuchaba.
Si me lo hace a mí me da un infarto.
Federico Wilkins, México D.F.
D’León entró caminando al área de emergencias del centro clínico, donde explicó que estaba haciendo ejercicios cuando se sintió mal del corazón y decidió acercarse a la clínica para ser visto por personal médico, reportó el canal Globovisión.
El cantante pasó a ser atendido por dos cardiólogos, quienes le sometían a un examen de hermodinamia. De acuerdo a lo dicho por los médicos, luego de esta prueba, D’León pasaría a cuidados intensivos.
Se esperan mayores detalles del estado de salud del salsero de parte de los médicos.
Roberto Rodríguez M.
EL UNIVERSAL
REFORMA, Domingo 16 de noviembre del 2003
Tiene Óscar mucho Corazón
Crónica publicada por Federico Wilkins cuando Oscar D’León se presenta en México cinco meses despues de su primer infarto. Ver en PDF »

Irma Serrano y Federico Wilkins
Quince años tenía Martina cuando su amor me entregó
a los dieciséis cumplidos una traición me jugó
Y estaban en la conquista cuando el marido llegó
-¿qué estás haciendo Martina que no estás en tu color?
-Aquí me he estado sentada no me he podido dormir
si me tienes desconfianza no te separes de mí
-¿Dé quién es esa pistola, de quién es ese reloj?
¿Dé quién es ese caballo que en el corral relinchó?
-Ese caballo es muy tuyo tu pápa (sic) te lo mandó
pa que fueras a la boda de tu hermana la menor.
-¿Yo pá que quiero caballos, si caballos tengo yo.
Lo que quiero es que digas quién en mi cama dormió?
-En tu camona nadien duerme cuando tú no estás aquí
Si me tienes desconfianza no te separes de mí
Y la tomó de la mano a sus papás la llevó
-Suegros aquí está Martina que una traición me jugó
-Llevatéla tu mi yerno, la iglesia te la entregó
y si ella te ha traicionado la culpa no tengo yo
Hincadita de rodillas no más seis tiros le dió
el amigo del caballo ¡ni por la silla volvió!
¡AY. AY !!!
La del estribo:
Tomado de la revista “Melodías Mexicanas” 25 de julio de 1973. No es primera vez que una canción genera polémica. ¡Hasta La Chilindrina le tocó!
