Como un sainete carpero instalado en la sabana boliviana, con la cabeza de los ñandú asomando entre los forros del circo, se nos presenta esta mañana el “performance” mediático: “que dice La Señorita Laura que su Chance Wayne Cristian Suarez demandará por 10 millones de dòlares a una empleada (Rocìo Sanchez Azuara) de la Televisora de Ricardo Salinas, uno de los más feroces empresarios mexicanos”… Ja!
“¡Y el Oscar para la mejor jalada rural y bananera es para: …. Laura Bozzo! Ocurre semanjante bocinazo justo cuando se recogen los telones de Iniciativa México que une a Emilio Azcárraga con Salinas en un esfuerzo por hacer algo conjunto por el bien del Paìs.
Ni Tennesse Williams podría imaginar este truco para su joven protagonista. Imposible que empleados con tufo marginal puedan enfrentar a dos Leones en una guerra vintage de Televisoras. ¡Estamos terminando 2011!
Soy fan de Clint Eastwood. Este fin de semana vi “Hereafter”, una pelìcula extraña con un gancho afilado: Matt Damon es un vidente que se comunica con los muertos. Tremendo el final, còmo convergen todos personajes en Londres. Obvio el niño me matò. Eastwood me dejò pensando en muertos recientes, personas que no eran mis amigos.
El primero en irse fue Carlos Monsiváis el sàbado 19 de junio del año pasado. Lo conocì por culpa de Dennisse de Kalaff que provocò “un encuentro luego del desencuentro”, semanas màs tarde de yo haberlo mencionado mal en una entrevista que me hicieron en “Enfoque” de Reforma. Fue en 1998. Èl me contestò tajante y soberbio en su columna de “El Universal”. Buscarè ese texto donde me hizo trizas (merecidamente). Luego iba a mis cumpleaños, yo lo invitè alguna vez a algùn programa y tambièn nos veìamos en los lobbys de los teatros. Una vez me lo llevè al Living y le gustò mucho. Otra me invitò al “14″ (no fuimos).Tenìa una memoria de campeonato, y era un experto cubanòlogo. Cuando nos conocimos, yo tenìa en la mano un tequila Galardòn (ediciòn agotada) y èl una coca de dieta. Compartimos el mismo sofà. Monsivàis rompiò el hielo:
-”¿Tù sabes cùal era el verdadero nombre de Blas Roca?” (fundador del Partido Comunista de Cuba). Ni idea. Despuès dijo algo sobre Omara Portuondo y seguido diò un giro brutal en la conversaciòn para preguntarme si yo sabìa si tal actor era gay. “¡Claro que es del sindicato!” -dije yo. Seguimos hasta primeras horas de la noche. Ya no recuerdo màs de lo hablado. Al final me regalò su libro “La estatua de sal”, ensayo sobre Salvador Novo y escribiò en la segunda hoja “A Federico, el encuentro luego del desencuentro con el aprecio sindical y personal de Carlos Monsivàis”.
Dìas despuès de Monsivàis partiò Germàn Dehesa el jueves 2 de septiembre tambièn del año pasado. Con èl tuve algunos encuentros, muchos borrados de mi cabeza. Tal vez un recuerdo intacto: Guadalupe Loaeza nos juntò para comer en el Fourt Season de Reforma. Germàn querìa proporme un programa de Televisiòn que se me hizo genial: “Arriba y abajo”, èl y Guadalupe serìan los presentadores.
Se trataba de discutir el tema de la semana desde dos perspectivas, la gente jodida (“los de abajo”) en este caso el propio Dehesa serìa el vocero y ella hablarìa sobre como impactaba el mismo asunto en “los de arriba”. Cada emisiòn comenzarìa German preguntàndole a ella: “¿A quièn le toca arriba hoy?. Genial. Lo propuse. No pasò.
Y recièn muriò el maestro Manuel Esperòn a los 99 años (13 de febrero de este año). Lo conocì por invitaciòn de la actriz y cantante Irma Dorantes, ùltima mujer de Pedro Infante. Comimos en el comedor que Pedro habìa comprado para Irma en su casa de Cuajimalpa. (Para todas sus mujeres Pedro compraba los muebles en el mismo sitio, iba de casa en casa como si estuviera en una sola). El maestro Esperòn habìa perdido la vista, era goloso, pero tenìa que tocar la comida para luego agarrarla con el tenedor. Se echò como tres tequilas.
Tenìa una memoria de archivo. Yo que soy experto confundiendo nombres le preguntè por el primer disco de Elena Burke. Lo estaba confundiendo con otra “gloria”, el director artìstico de la RCA Mario Ruiz Armengol que habìa producido ese disco. Con la misma firmeza que desgranaba anècdotas sobre Pedro Infante y Jorge Negrete (“esos muchachos que regañaba”) me dijo: “¡No la conozco!”.Tambièn una vez convercè con Amanda Miguel, yo creìa era Valeria Lynch, hasta que me dijo “yyyyyyyyyyyyyo nunca he grabado un disco de taaaaaaaaaangos!”.
El maestro Esperòn que musicalizò casi (por milèsimas) toooooodo el cine de oro mexicano (5oo pelìculas) me dijo a solas, en un momento que se me hizo màgico: “Yo nunca voy a un hospital porque sè que si entro no salgo”. Muriò de un paro respiratorio a las cuatro de la tarde esperando en su cama que le trajeran un tequila. Tuvo una salud de hierro.
Gente interesante que se fue y que no me interesa contactar por que estoy seguro no me tomarìan la llamada del psìquico de Matt Damon.
La ganadora del Oscar en 2005 Reese Witherspoon serà la cantante de jazz Peggy Lee en un pelìcula biogràfica escrita y dirigida por Norah Ephron(“Tienes un email” y “Julie & Julia”). A los 17 años Peggy Lee escapò de los maltratos de su madastra y saliò al mundo, para ponerlo màs tarde a sus pies. Ìcono de la mùsica y el cine en la època de las big bands fue nominada al Oscar en 1955 por su pelìcula Pete Kelly`s Blue, donde interpretaba a una alcohòlica. La joven Reese Witherspoon fue quien comprò los derechos de la historia a la nieta de la cantante Holly Foster-Wells. Lee fue nominada para doce Grammy, ganando en 1969 por mejor interpretaciòn Vocal Pop femenina, y en 1995 recibiò otro por toda su carrera. Para Disney escribiò las canciones de “La dama y el vagabundo” y grabò la voz y el canto de cuatro persoanjes. Fue famosa por “Fever” a la que cambiò la letra. En los 90 siguiò cantando en silla de ruedas y muriò a los 81 años fulminada poir la diabetes y un infarto agudo al miocardio. Descubierta por Benny Goodman (ella se casò con el guitarrista de la banda Dave Barbour) era una de las cantantes favoritas de Frank Sinatra, Ella Fitzgerald, Judy Garland, Dean Martin, Bing Crosby y Louis Amstrong. La pelìcula biogràfica traerà de regreso a Peggy Lee, como una moda para los que no saben que existiò y serà un placer nostàlgico para sus veteranos admiradores.
Muy pronto volverà a llenarse de flores su tumba en el Cementerio Westwood Village Memorial Park en Westwood, Los Angeles.
Se fueron siendo adultos para descubrir que eran unos niños en el mundo real. Desconocían las vocales de su nuevo cielo, y lo duro de volver a nacer, pariéndose uno mismo. Y cambiaron otra vez de país, otra escuela (otras vocales en otro idioma) y se volvieron padres. Pero saben que sus hijas, no tendrán la infancia adoctrinada que ellos sufrieron. Y por ahí andan… son muchos… “Soy tú, soy yo, el que se fue…”
P.D. Cuando escuché en mi coche esta canción que abre el disco “Autorretrato” de Francisco Céspedes me tuve que orillar, y volverla a poner. Nadie ha hecho un “retrato” del destierro (cubano) tan breve y profundo. La canción se llama: “Cruzando destinos”
Ojos brujos from Se Hace Cine on Vimeo. Voz: Grabación de 1955 Cuba, Autor: Ernesto Lecuona, Canta: Esther Borja, al Piano y dirección musical Luis Carbonell. Esther Borja canta a dos, tres y cuatro partes lo que fue un reto para la tecnología de esos años. Esther Borja (97) vive en Cuba, Luis Carbonell (87) también.
Lo peor de la imagen de Mèxico en el exterior es cuando la publicidad se basa en mofarse de una tragedia. Leyendo la estupenda recièn ediciòn de Rolling Stone en español me tropecè con algo bochornoso. Leì la entrevista con Lady Gaga (no era eso), los últimos dìas de Dennis Hopper y el polèmico reportaje que le costò la cabeza al general Stanley Mc Chrystal, igual la entrevista con Robert Rodrìguez. Osea un estupendo nùmero sino fuera porque en la pàgina 71 aparece una publicidad aberrante del programa “No le digan a mi madre” donde la guerra que vive este paìs es tomado como una ocurrencia, una gracia. Vaya coincidencia: Esta mañana escuchè con Maxime Woodside un pedo marca acme que llevò a retractarse a una compañìa de cosmèticos que basò su publicidad en las muertas de Juàrez.Tambièn en los Estados Unidos desde hace mucho el 11/9 y la figura de Osama Bin Laden forman parte de los opening de los show nocturnos o de pelìculas como “Team America” o de los mismos productores: “South Park” (un chiste religioso que por poco vuela Broadway). Por no hablar de “Bruno” y su fallida comedia del conflicto judío-palestino (demanda pendiente), o tomar a los braceros mexicanos como sillas, incluso Elton Jhon se sienta arriba de uno de ellos.
Aquì la foto posada-pesada de Dieguito sonriendo en Rolling Stone, que a propòsito trae a Lady Gagà en la portada con dos ametralladoras como sostèn de sus tetas. A punto de disparar. El infortunio ajeno, la sangre ajena, muelle para vender más. “Yo sé que hay maldad en el mundo, pero no es maldad el mundo” consuelo de un poeta.
Leí hace poco que Facebook planea instalar un panteón en el ciberespacio, para que se envíen mensajes de recuerdos a fallecidos que “vivían” en la red social...
Es la increíble historia de Martha Torres Torija (76 años) que dedicó 40 años de su vida a la Compañía de las hijas de la caridad de San Vicente de Paúl. A los 35 años de edad...